¿Qué es una sociedad inactiva?

Todos hemos oído hablar de las ventajas de las sociedades y lo genial que es adquirir alguna, pero ¿alguna vez has escuchado hablar de la sociedad inactiva? Bueno, si tienes curiosidad, nosotros te lo explicaremos paso a paso en esta oportunidad.

Por ejemplo, lo primero que debes entender es que llamamos sociedades activas a aquellas entidades que por alguna razón han cesado su actividad de producción económica, pero, que esto no ha logrado que se disuelva.

Es decir, que han quedado como en una suerte de “pausa”, esperando que alguien las reactive o que sean liquidadas completamente. Incluso, podrás después incursionar en la venta de sociedades con la tuya inactiva.

¿Qué beneficios suponen las sociedades anónimas?

El volver tu sociedad inactiva es muy fácil.

Sí, hacer de tu sociedad algo inactivo es muy sencillo, sólo debes empezar por presentar una declaración censal de modificación donde la casilla de cese de todas las actividades profesionales, empresariales, etc., sin incurrir en la disolución de entidades.

En España, esto se logra a través de la declaración censal modelo 036 y 037.

Es un proceso muy fácil.

Como te dijimos más arriba, bastará con la presentación de la declaración censal, que sí, es un trámite un poco tedioso, pero si lo pones en contraposición a lo que sería la liquidación y posterior disolución de la sociedad, es un paseo.

Ya que tendrías que realizar el acta del acuerdo de la disolución, elaborar una escritura de extinción, realizar la inscripción en el Registro Mercantil y hasta enviar comunicaciones a Hacienda. Sin contar, nada de esto, con los costos de los propios trámites y hasta satisfacer el propio Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales.

También están los Actos Jurídicos Documentados y hasta el concepto de Operaciones Societarias. Como podrás notar, dejarla sin disolver es mucho más simple.

Evitas el factor psicológico.

Nadie sale invicto de tener que cerrar totalmente y para siempre una empresa por la que ha trabajado y en la que probablemente ha invertido gran cantidad de dinero y tiempo. Así que es muy válido que algunos salgan deprimidos de dichas disoluciones.

Si vuelves tu sociedad inactiva, definitivamente no tendrás que pasar por este mal rato e incluso podrás tener la oportunidad de reunir el dinero para reactivarla.

Cero facturas.

Al declarar formalmente a tu sociedad como inactiva, justo desde la fecha en el que se ha introducido el cese no podrás emitir facturas ni te podrán facturar gastos, lo que evita que debas realizar las declaraciones trimestrales del IVA ni su sucesivo resumen anual.

Algo que debes tener presente.

El que tu sociedad sea inactiva no significa que no tengas responsabilidades, ya que está en “pausa”, pero sigue activa, lo que significa que deberás cumplir las obligaciones mercantiles y fiscales.

Todo esto es lo que debes tener presente al momento de tener una sociedad inactiva, si te sabes alguna otra cosa ¡no dejes de comentárnoslo!